Las comunidades autónomas que más invierten en tecnología

Los datos de TendersTool / Adjudicaciones TIC han mostrado que, en un año de menor volumen agregado, la inversión se ha decidido fundamentalmente desde el ámbito estatal y desde un reducido grupo de grandes comunidades autónomas, que han marcado el paso del conjunto del mercado

 

La contratación tecnológica de ámbito estatal, que agrupa a la Administración General del Estado junto con Red.es y adjudicaciones de alcance nacional, encabeza el ranking con 1.283 millones de euros y 2.583 adjudicaciones. Este liderazgo no solo se explica por el volumen económico, sino también por la intensidad de la actividad administrativa. Cuando el principal actor combina ambas variables, su capacidad de arrastre sobre proveedores y proyectos es determinante: fija prioridades, condiciona calendarios y ordena buena parte del ecosistema tecnológico público.

En el ámbito autonómico, la Comunidad de Madrid se consolida como el principal polo de gasto en 2025, con 771 millones de euros y algo más de un millar de adjudicaciones. Su posición resulta especialmente relevante porque refuerza su peso en un contexto general de contracción del gasto, actuando como uno de los principales contrapesos a la caída del volumen agregado.

Tras Madrid se sitúan AndalucíaCatalunya y la Comunitat Valenciana, que completan el grupo de cabeza. Andalucía alcanza 474 millones de euros y destaca por su elevada intensidad licitadora, con alrededor de 1.700 adjudicaciones, lo que apunta a un modelo de contratación muy activo y distribuido. Catalunya registra 344 millones de euros y más de 1.500 adjudicaciones, manteniéndose entre los territorios líderes pese a la reducción de volumen respecto a ejercicios anteriores. La Comunitat Valenciana, con 242 millones de euros, conserva su lugar en el núcleo principal del gasto tecnológico autonómico.

Un gasto altamente concentrado

La fotografía de 2025 está marcada por la concentración. El total agregado de las adjudicaciones asciende a 4.259 millones de euros, de los cuales 3.114 millones corresponden únicamente a los cinco primeros actores: contratación estatal, Madrid, Andalucía, Catalunya y Comunitat Valenciana. En otras palabras, casi tres cuartas partes del gasto se decide en este reducido grupo. Aún más significativo es el peso del binomio de cabeza: la contratación estatal y Madrid suman cerca de 2.054 millones de euros, aproximadamente la mitad del total.

Este patrón implica que la evolución anual del gasto depende en gran medida de las decisiones de estos grandes actores. Si el Estado impulsa nuevos programas o acelera licitaciones, el efecto se refleja inmediatamente en el conjunto. Si, por el contrario, se produce una ralentización, el impacto negativo se amplifica, independientemente del comportamiento del resto de territorios.

Más allá del top 5

Fuera del núcleo principal aparece un bloque intermedio que, en un año de menor tamaño, gana relevancia. País Vasco registra 205 millones de euros y 649 adjudicaciones, mientras que Canarias alcanza 198 millones de euros con 824 adjudicaciones. Ambos territorios se sitúan cerca del umbral de los 200 millones y contribuyen de forma significativa a sostener la inversión tecnológica pública.

En un escalón inferior se encuentran Galicia (120 millones de euros), Castilla y León (106 millones) y Castilla-La Mancha (101 millones), comunidades que mantienen cifras de tres dígitos y una presencia estable en el conjunto. En la parte baja del ranking figuran Navarra (17 millones de euros), La Rioja (16 millones) y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, con 4 millones de euros cada una, importes que reducen su peso relativo en el total nacional.

La comparación con años anteriores

La lectura de 2025 cobra sentido cuando se compara con los ejercicios previos. El volumen agregado desciende desde 7.371 millones de euros en 2023 a 5.933 millones en 2024 y a 4.259 millones en 2025, acompañado también de una reducción del número de adjudicaciones. Pese a ello, el liderazgo se mantiene estable: la contratación estatal ocupa el primer puesto los tres años, aunque con una caída progresiva del importe adjudicado.

Entre las comunidades, se observan reordenaciones significativas. Catalunya reduce de forma notable su volumen respecto al pico de 2023, mientras que Madrid refuerza su posición en 2025. Andalucía, tras un máximo en 2024, ajusta su gasto, pero mantiene una intensa actividad licitadora. La Comunitat Valenciana sigue una senda descendente, aunque sin salir del grupo de cabeza.

Un liderazgo claro en un año más pequeño

En conjunto, los datos de TendersTool confirman que el gasto tecnológico público en 2025 se ha concentrado y se ha decidido en pocos centros de poder administrativo. La contratación estatal actúa como principal motor, Madrid se consolida como el gran referente autonómico y un reducido grupo de comunidades completa el liderazgo. En un año de menor volumen, entender el comportamiento de estos actores resulta clave para explicar dónde y cómo se ha ejecutado la mayor parte de la inversión pública en tecnología en España.